Imagen: Axis Communications – 2021
Uno de los daños que dejó la pandemia fue la reducción del uso del
transporte público, si bien, las medidas medioambientales han exigido la
disminución del uso del automóvil y potenciado el transporte público, las
necesidades actuales demandan el distanciamiento social no sólo en los
recintos, sino dentro de los servicios de movilidad. Los datos arrojan que,
tras el cambio de semáforos preventivos de la contingencia en los diferentes
países de Latinoamérica, que permiten la reincorporación de las personas a sus
actividades, más del 20% de la población que antes utilizaba el transporte
público ahora lo hacen en uno privado. No obstante, pese a esas cifras, todavía
son muchísimas las personas que acceden a este servicio para desplazarse, y la
necesidad del uso de herramientas que ayuden a potenciar la seguridad, hoy es
más imperante que nunca.
Mariano Vega, Regional Sales Manager Cono Sur en Axis Communications
señala que, durante la última década, las cámaras de video IP se han convertido
en una parte esencial de la seguridad y protección del transporte.
Asegura que gracias a las tecnologías en las que ahora se pueden
integrar, la gama de soluciones y sus posibilidades también han aumentado
“desde mejorar la seguridad en el vehículo, hasta optimizar el abordaje y
descenso de pasajeros, o desde corregir el comportamiento del conductor hasta
reducir los costos de mantenimiento de las vías” por otro lado, la llamada
“nueva normalidad” está exigiendo a las ciudades replantearse las formas de
garantizar la seguridad en todos los ámbitos, principalmente en la
movilidad.
En el caso de muchas ciudades, es sumamente importante promover el
transporte público como la mejor alternativa de transporte. Para lograrlo, es
fundamental ofrecer un entorno seguro tanto para los pasajeros como para el
personal, el especialista de Axis, asegura que estos factores son el primer
eslabón de una estrategia de seguridad para garantizar un entorno más confiable
para usuarios y pasajeros:
Gestión del tránsito:
Uno de los principales sectores que demandan un renovado paradigma es
la gestión de las vialidades como calles y avenidas, además de las vías de
transportación como carreteras, puentes, autopistas, etc, sin dejar de lado la
organización de los estacionamientos públicos y privados. La gestión de
movilidad inteligente es más que nunca una estrategia que deben implementar los
gobiernos en sinergia con el sector privado, con el objetivo de disminuir los
impactos del confinamiento y prepararse para demandas del futuro.
El experto de Axis Communications, aseguran que este modelo de
movilidad inteligente se basa en el monitoreo de las calles mediante soluciones
de video y audio en red, que en conjunto con análisis inteligente permiten
ofrecer datos en vivo sobre las vialidades, con el fin de tomar las mejores
decisiones de transportación al momento de usar una ruta, esto permitirá:
- La reducción del flujo de autos en las avenidas.
- Disminución de tiempos de traslado.
- Minimizar los impactos al medio ambiente.
- Mitigar riesgos de contagios por aglomeraciones en las principales
avenidas.
- Controlar los accesos a estacionamientos públicos o privados sin
contacto físico.
- Protección del perímetro en estaciones y terminales
Detectar y confirmar la presencia de posibles intrusos en el perímetro
de espacios como aeropuertos, centrales de autobuses, o paradas de camiones en
tiempo real desde prácticamente cualquier ubicación es de suma importancia. De
acuerdo con Vega, la protección de estos sitios es crítica, pues de existir una
situación de riesgo, es posible que se vea limitada la prestación del servicio.
La protección perimetral se basa en dos pilares: diseño y protección. El
experto señala que se deben limitar los riesgos de intrusión mediante la
implementación de soluciones adecuadas, como sistemas físicos junto con
patrullas de guardia y, potencialmente, el uso adicional de sistemas de
vigilancia electrónicos, que pueden ir desde cámaras en red, audio inteligente
y softwares de análisis de video.
Un sistema de gestión de incidentes más inteligente.
Cuando se trata de seguridad en el transporte público, las ciudades de
América del Sur, se encuentran en un punto medio en relación con las urbes del
resto del mundo, por lo que es importante que los gobiernos locales diseñen y
ejecuten planes estratégicos de movilidad que contemplen el uso de las
tecnologías para que el bienestar de las personas siga siendo el principal
objetivo. Esto tendrá un impacto favorable en el desarrollo económico regional,
la planeación urbana, la capacidad adquisitiva de las familias, así como en la
salud y la seguridad de los usuarios.
La detección temprana de posibles riesgos de seguridad como intrusión,
merodeo, agresión, objetos abandonados y humo está ayudando a las autoridades
de tránsito de todo el mundo a intervenir y mitigar los incidentes antes de que
pongan en peligro vidas. En caso de que ocurra un incidente, las imágenes de
alta calidad y las capacidades de búsqueda inteligente integradas en las
cámaras de video permiten a las autoridades identificar rápidamente a los
sospechosos y resolver las investigaciones. También se puede incluir en la
estrategia de gestión de incidente, el audio bidireccional y cajas de
emergencia, instaladas en plataformas de tren o paradas de autobús remotas. Por
otro lado, las cámaras corporales pueden ser de gran ayuda ya que son ideales
para minimizar los riesgos y fomentar buen comportamiento por parte de las
personas.
Prevención de riesgos sanitarios
Las nuevas dinámicas sociales exigieron que los gobiernos de países
como Colombia, implementaran medidas de Bioseguridad en el transporte público.
En Perú, por ejemplo, se establecieron lineamientos sectoriales para la
prevención del Covid - 19 en el servicio de transporte, donde se estipulan los
protocolos de trabajadores y usuarios. Dentro de las normas que deberán seguir
las empresas de transporte para garantizar la seguridad de los colombianos y
peruanos, están limpiar y desinfectar los sitios en los cuales los usuarios,
trabajadores y demás personas pueden o han entrado en contacto directo con los
medios de transporte público, tales como taquillas, asientos de espera,
ventanas, pasamanos, entre otros, sin dejar de lado el uso de mascarillas y la
regulación del acceso y descenso de los pasajeros.
La vigilancia en red ha sido de gran ayuda para la mitigación de estos
riesgos aportando información valiosa de quienes cumplen las normas de sanidad.
Este aspecto es muy importante, ya que hoy, ningún sector, por más pequeño que
parezca debe dejar de lado que las nuevas normas de convivencia son un punto de
partida las estrategias de seguridad y continuidad de las operaciones. El audio
en red, el análisis inteligente, las cámaras corporales y los controles de
acceso, forman una sinergia capaz de ayudar al personal encargado a garantizar
el cumplimiento de las normas y mejorar la seguridad, en el transporte.
El transporte público es uno de los servicios más demandados en
Latinoamérica y uno de los que más necesitan un nuevo enfoque de seguridad,
basado en las necesidades poblacionales, que tomen en cuenta, no sólo el uso
del servicio, sino las necesidades de seguridad en todos los ámbitos. Resulta
necesario replantearnos la importancia de mantener seguro el transporte con el
fin de prevenir contagios, accidentes, ser resilientes y mejorar la calidad de
la movilidad por esta vía, esto no sólo representa un paso a la transformación
de las ciudades inteligentes, sino estar preparados para los retos.
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