Imagen: Laboratoria – 2021
Compartimos la columna escrita por: Jesús Tabares, Head of Corporate
Engagement Laboratoria Colombia. Esta es la transcripción completa:
“El auge de la economía digital en muchos países de América Latina
nos ha enfrentado a una realidad latente: carecemos de las habilidades clave
para desempeñar los nuevos roles que emergen en este contexto.
Y el reto no es menor. Para convertirnos en naciones de científicas
de datos, programadores y programadoras, diseñadoras de UX, administradoras de
aplicaciones en la nube y todo el abanico de nuevos cargos que trae consigo la
Cuarta Revolución Industrial, necesitamos una transformación de talento rápida,
efectiva, inclusiva y competitiva.
A medida que asumimos nuevos retos laborales como sociedad, vamos a
experimentar una y otra vez la sensación de ser talento junior, ese grupo de
colaboradores y colaboradoras que enfrentan por primera vez en el lugar de
trabajo una tarea distinta, un campo de práctica novedoso o una tecnología que
nunca antes habíamos usado.
Organizaciones como el Human Capital Institute y el gigante de
consultoría Accenture, entre muchas otras, han identificado este nuevo campo
como New Skilling, la práctica de organizaciones y personas de buscar un nuevo
rol, formarse para este y empezar a desempeñarlo.
Las conclusiones de estos estudios son definitivas: alrededor de un
78% de los líderes empresariales prevén una brecha de talento en el futuro y
cerca de un 15% de todas las personas laborando actualmente atraviesan un
cambio significativo en los roles que ejecutan.
Sin embargo, las organizaciones que fomentan el crecimiento de más
personas en la era digital, cada día son más conscientes este reto: lo
interiorizan como parte fundamental de su propuesta de valor.
Para un alto porcentaje de las personas egresadas de áreas como el
desarrollo web y la programación, la industria digital es un campo
completamente nuevo al que ingresarán como talento junior, bajo la mayoría de
definiciones. Sin embargo, ninguna hace esta transición desde el vacío: un
sinnúmero de experiencias personales, académicas e incluso profesionales las
han dotado de habilidades que son transferibles o que incluso potencian su
contribución en estos nuevos roles.
Para nombrar solo un ejemplo: Leidy, estudiante de Desarrollo Front
End, llegó a la programación tras ocho años en el campo de la salud como
auxiliar de enfermería y asesora de servicios. Los skills de programación
adquiridos por Leidy le abrirán nuevas puertas como una desarrolladora sin
experiencia, pero su futuro equipo de trabajo se beneficiará de su enfoque al
cuidado, de su orientación al usuario y del entendimiento de la industria que
trae como parte de su experiencia previa.
Mucho más que talento junior, Leidy y sus compañeras son ejemplo del
New Skilling contribuyendo con las habilidades necesarias para impulsar los
equipos digitales a nuevos horizontes, en una era de retos y transformación”.
0 Comentarios